Estrella Brillante- John Keats




Estrella brillante, si fuera constante como tú,
no en solitario esplendor colgada de lo alto de la noche
y mirando, con eternos párpados abiertos,
como de naturaleza paciente, un insomne Eremita,
las móviles aguas en su religiosa tarea
de pura ablución alrededor de tierra de humanas riberas,
o de contemplación de la recién suavemente caída máscara
de nieve de las montañas y páramos.
No, aún todavía constante, todavía inamovible,
recostada sobre el maduro corazón de mi bello amor,
para sentir para siempre su suave henchirse y caer,
despierto por siempre en una dulce inquietud
silencioso, silencioso para escuchar su tierno respirar,
y así vivir por siempre o si no, desvanecerme en la muerte.
"La belleza es la verdad, la verdad es belleza, esto es todo... lo que necesitas saber».
    John Keats está considerado el poeta romántico por antonomasia por su gran capacidad para extraer belleza a una palabra sublime que exalta la función de la poesía, pues gracias a ella se inmortaliza al poeta. Muchos de sus poemas arrancan de sus propias lecturas, no de sus vivencias personales, de ahí que puedan rastrearse sus fuentes clásicas: Homero, Dante, Petrarca, Shakespeare; pero también, Thomas Chatterton y Robert Burns, el poeta nacional escoses.
     La reflexión sobre el sufrimiento y la muerte, la relación existente entre el poeta y su proceso creador, los límites de la creación artística o la exploración de la naturaleza panteísta son motivos constantes. Keats contrasta la condición finita del hombre, efímera por naturaleza y la belleza del arte. Él sabe que el hombre está continuamente sometido a una pulsión, que su condición intrínseca es el sufrimiento, que no puede escapar de su destino. Paradójicamente ese dolor es el hacedor de la belleza, pues le sirve en su búsqueda de eternidad, convirtiéndose en cauces de sublimación poética.
    Durante su vida el poeta sufrió el rechazo por sus ideales políticos y por sus poemas primerizos que no convencieron ni a sus amigos ni a la crítica, pero perseveró, hasta lograr ese genio poético que buscaba insistentemente: el mismo decía que sus primeras composiciones como Endyimión no tuvieron fortuna; largos poemas que no conseguían ese tono shakesperiano que tanto deseaba. La crítica, sin embargo, es unánime en la valoración de los sonetos y odas.
    Su poesía es un juego de espejos, puesto que el poeta no puede saber verdaderamente quién es, ni presentar un mensaje personal, filosófico o moral. Lo que caracteriza al buen poeta es la “capacidad negativa”, como han dicho muchos críticos, el potencial olvido de uno mismo, esa desconexión es necesaria si queremos extraer el jugo a las situaciones, a los objetos que nos rodean, para dotarlos de entidad propia. Se trata pues de una concepción que se adelanta a su tiempo, que sobrepasa al Romanticismo y llega hasta la cotidinaeidad actual.



    Para seguir adentrándonos en el mundo de Keats les dejamos el film "Estrella Brillante" de Jane Campion que recrea con maestría la vida en la Inglaterra del XIX, sus rutinas cotidianas, la exuberancia del paisaje, y el murmullo de páginas y telas. Una verdadera exaltación romántica de la belleza. Con un tempo alejado de la dictadura cotidiana de lo inmediato, la tecnología, las máquinas. Un tempo que envuelve versos prendidos en el aire en el lenguaje de los enamorados. El tempo de los poemas de Keats.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

es una hermosa historia de amor.
John es sublime en sus escritos.

Gaby y Sabina dijo...

La verdad es que cuando cursé Literatura Europea Keats no me había llamado mucho la atención, pero recuerdo que a mi profesora le encantaba, ahora que lo re-leí me cautivó profundamente, y la película terminó de transportarme a la atmósfera de los románticos ingleses.