Casa de muñecas de Henrik Ibsen


   Casa de muñecas fue escrita y estrenada en 1879. Desde suestreno  Nora, su protagonista, y su portazo final, se convirtieron en bandera del feminismo y su autor en abanderado.

   Ibsen plantea en esta obra, con el matrimonio Helmer, la relación entre sexos. Según sus propias palabras:
«Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres. [...] Una mujer no puede ser auténticamente ella en la sociedad actual, una sociedad exclusivamente masculina, con leyes exclusivamente masculinas, con jueces y fiscales que la juzgan desde el punto de vista masculino».

    Casa de muñecas se estrenó en gran parte de los países de Europa generando una enorme polémica, siendo inevitable posicionarse a favor o en contra de su protagonista Nora, su portazo final fue motivo de escándalo a tal escala que varios sectores opinaron que era un ataque a los fundamentos de la familia.

    Es casi una obligación leer o ver una puesta en escena de esta obra, que con su polémica establece un tópico de discusión que todavía hoy está en el caldero social.